ija hasta el fondo, dejando rebalsar mi agujerito con su semen y luego yo hice
lo mismo.
Terminamos nuevamente en cuclillas dándonos un beso riquísimo: intercambiando
semen de 19 años (el mío) con uno de 50 años (el de él)... Nos limpiamos con
nuestras lenguas y cuando nos dimos cuenta otro hombre nos estaba
mirando....(que será motivo de otro relato)
Bien... espero que les haya gustado este relato y los haya hecho acabar tanto
como a mi esa hermosa tarde de verano... hasta pronto!!
Autor: Raúl