videos, videos porno, videos de, videos gratis, videos porno gratis, videos x, videos sexo, videos xxx, videos pornos, videos x gratis, VIDEOS GAY CASEROS, videos largos, videos de sexo, videos graciosos

 

 

Sexo Gay

fotos gay

Fotos Gratis Gay

VIDEOS GAY X

Sexo gay

 

chicos gay,gay chicos, fotos chicos gay, chicos gay gratis, fotos de chicos gay, chicos gay desnudos, chicos jovenes gay, chicos desnudos gay, chicos gay fotos, fotos chicos gay gratis, fotos de chicos gay futbolistas, chicos guapos gay, fotos chicos jovenes gay, chicos cubanos gay, fotos gratis chicos gay, fotos de chicos gay gratis, chicos gay fotos gratis, porno gay chicos lindos
 

 

 

VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE CHICOS GAY

 

VIDEOS GAY CASEROS VIDEOS GAY CASEROS VIDEOS GAY CASEROS VIDEOS GAY CASEROS
VIDEOS GAY CASEROS VIDEOS GAY CASEROS VIDEOS GAY CASEROS VIDEOS GAY CASEROS

 

Había perdido la conciencia de mi propio ser y sólo existía en tanto Andrés me observaba. Mis únicas sensaciones se daban en los puntos de mi cuerpo en los que él presionaba con su pie. Y entonces posó su pie sobre mi pito expuesto y eso me hizo caer en cuenta de la tremenda excitación que me había invadido. Sentí que la suela de su zapatilla presionaba mi erección, aplastándome el pito por un instante para luego liberarlo y volver a aplastármelo con fuerza. Estaba a punto de ponerme a jadear por la calentura que me provocaba aquella presión que ejercía Andrés con su pie sobre mi pito; unos instantes más y tal vez no hubiese aguantado y me habría corrido; pero él cambió de táctica.

Dejó de aplastármelo y en vez de ello restregó la suela de su zapatilla sobre mi pito, logrando que el prepucio se corriera hacia atrás hasta que casi creí que me arrancaría la piel. Sentí un dolor agudo, provocado sin duda por la tirantez de la piel que me provocaba la forma en como Andrés estaba pisoteando mi pito. Además de ello, la aspereza de la suela sobre mi glande expuesto me provocaba un escozor difícil de describir, y que se incrementaba seguramente por la mugre adherida al calzado del chico y la forma en como él lo refregaba con fuerza contra mi inerme verguita.

Y sin embargo mi calentura no mermaba; aquel dolor agudo que me provocaban los pisotones de Andrés sobre mi pito, se mezclaba con una sensación de sometimiento casi absoluto, que me hacía ver todo el poder que estaba ostentando el chico sobre mí, haciéndome sentir como un objeto de su propiedad, a su completa y entera disposición; y extrañamente, esa sensación de sometimiento, me resultaba tremendamente excitante. Casi estaba deseando que Andrés me aplicara un castigo severo y luego me dejara agradecérselo lamiendo sus pies. Y como si adivinara mi deseo, él no se hizo esperar para castigarme.