|
Juntos nos duchábamos y en una ocasión comenzó a orinar, le tomé la
polla y la dirigí hacia la mía me gustó sentir el calor de su meada
sobre mí. Acordamos que cada vez que uno de los dos tuviera necesidad de
orinar le pidiera al otro que lo hiciera. Era como sentirnos más
cercanos, más uno del otro. En otra ocasión le pedí que folláramos sin
que él se quitara el aparato, me dijo que sería incómodo pero que
probáramos. Nos desnudamos y en el salón, comenzamos a besarnos y
chuparnos los pezones mientras las manos acariciaban nuestras pollas y
huevos y otra se entretenía en nuestros culos.
Cuando estábamos ya muy excitados, me pidió que le follara, le apoyé
en el brazo del sillón con su culo hacia mí. Acerqué mi cara a sus
nalgas, las abrí fuertemente con sus manos le escupí en su ojete, metí
mi lengua cuanto pude, la saqué y coloqué mi polla en su cuevecita, le
dije que lo haría de una sola embestida, asintió. La clavada fue
monumental, pero como mi polla no es muy grande la soportó. Según me
dijo luego, su culo había tenido alojadas pollas de hasta 19 cm.. Me
corrí dentro de él. Una cosa quiero aclarar, nunca usamos preservativos,
ambos estábamos limpios.
Cuando me corrí lamí mi propia leche, la que salía de su culo. Le
volteé, me puse yo tal y como había esta él, y sin dilatarme para nada
le pedí que me la metiera, que una vez mas me hiciera suyo. Lo hizo y de
que manera, sentí tal placer que aunque casi me había quedado seco de
leche, alguna gota logró escurrirme.
Los sábados solíamos salir a bailar, íbamos al pub donde nos habíamos
conocido y donde poco a poco hicimos amistades que nos veían con buenos
ojos, muchas veces comentamos que hasta había gente que sentía envidia
de cómo nos comportábamos. Con algunos de ellos llegamos a intimar, pero
eso lo contaré más adelante.
Los domingos nos quedábamos en casa, vestidos de chicas, y nos
dedicábamos a las labores propias del hogar, limpieza, comida, etc.
Cuando sobre el mediodía terminábamos nos bañábamos juntos,
enjabonándonos uno al otro, entreteniéndonos en nuestras pollas, huevos
y culos. Dejábamos caer adrede el jaboncillo o cualquier otra cosa para
que alguno de los dos se agachara a cogerlo, momento que aprovechaba el
otro para meterle la polla hasta el fondo en el culo bien enjabonado.
Cuando esto pasaba el que follaba, se corría y luego tenía que aliviar
al otro dándole una mamada de las que hacían época.
Entre semanas nos llamábamos a diario, hasta cuatro veces en el día y
cada vez que uno requería al otro no faltábamos a la cita y a nuestra
ración de sexo. |
| fotos gay porno amateur,fotos gay porno
amateur gratis, fotos gay amateur porno, fotos gay porno gratis amateur,
fotos gay amateur porno gratis, fotos gay gratis porno amateur,porno
fotos gay amateur,galerias fotos gay porno amateur,fotos gay porno
amateur gratuitas,fotos gay porno xxx amateur,fotos gay porno sexo
amateur,fotos gay de porno gratis amateur |