En el comedor, había un servicio de comida buffet muy sencillo... sentados en una misma mesa, conocí a los demás huéspedes del campamento... como antes lo señalé un grupo de turistas españoles terminaban ese día su estadía, platicando amenamente sus aventuras en el descenso de río que hacía unas horas habían realizado... ahí estaban los guías dentro de los cuales David sobresalía por su extraordinaria belleza... también estaba un grupo de muchachos universitarios provenientes de la Ciudad de México que habían tomado el campamento como lugar de fiesta... habían llegado el domingo por la tarde en un estado bastante alcoholizado y en virtud de su estado físico, se les había negado la posibilidad de descender el Río dicho lunes... lo que más me preocupó es que tal vez no tenían intención de hacerlo al día siguiente ya que seguían tomando cerveza sin ningún tipo de limitante...