ENTRAR

 

 

 

Programas Gratis Nuevo Messenger Sexo Casero Sexo Gratis

Realmente me encontraba en un estado de delirio absoluto: mientras me la metían y metían por atrás, adelante y en mi boca tenía otra pija tanto o más rica que la que ya había probado. Sin dudas fue una noche de suerte, ya que no es normal encontrar dos pijas tan buenas en una sola noche y tenerlas ambas para mí. O al menos no es lo que acostumbraba pasarme.

Así estuvimos hasta que el flaco que me cogía acabó y se desplomó exhausto en el piso. Al que le la seguía chupando, al ver que el primero había acabado, me giró sin siquiera preguntar nada, se colocó un preservativo y me la puso hasta el fondo. Yo a estas alturas ya estaba completamente dilatado y no podía con mi ser. El flaco bombeó un rato y al toque me acabó todo.

Y después de todo esto, las gracias: mi turno: el tipo se agachó y me pegó una mamada increíble que le acabé en el pecho… (mentira, me hice una paja. No aguataba más, me toqué dos segundos y me fui en una eyaculación espectacular).

Me despedí de ambos y, por supuesto, no sólo no los volví a ver, sino que no los reconocería si me los cruzara por la calle