Hombres modelos. Chicos Modelos. Hombres gay Modelos que se encuentran con chicos Modelos.
|
FAMOSOS AL DESNUDO Ellos también se desnudan, y nosotros recopilamos los mejores desnudos para que tu puedas tenerlos en tu pantalla... TIPO: VÍDEOS HQ |
| ENTRAR |
Programas Gratis Nuevo Messenger Sexo Casero Sexo Gratis
Luego de un rato y estando ambos bastante excitados, me dijo que quería probar
algo más.
Deseaba colocar su pene, solo la punta en mi culo.
De entrada me negué, creía que habíamos hecho ya mucho que habíamos avanzado
demasiado en este juego.
Sin embargo él insistió y me propuso que yo fuera el primero, que él me daría su
culo virgen.
En el estado de excitación en que estaba y ante su propuesta e insistencia,
acepté; por lo que él se colocó de rodillas sobre su cama presentándome su ano.
No lo pensé dos veces y procedí acercarle mi pene, colocar la punta sobre su ano
y empecé a empujar, él ponía de su parte empujando hacia atrás, resultaba un
poco incomodo, sin embargo estaba muy concentrado disfrutando, ya que algo de mi
pene había entrado; cuando pasado un rato me dice, es mi turno, ahora tu toma
esta posición.
Me tomó por sorpresa, estaba temeroso y nervioso; aún con mis pantalones en los
tobillos tomé esa posición.
El se acercó por detrás y me coloca su pene, sentía algo extraño, caliente y
gordo entre mis nalgas, también estaba confuso.
Comienza con su movimiento, sin embargo se le hace difícil, por lo que me pide
lo ayude con mi mano, acepté y con mi mano despejé el camino separando mis
nalgas, pero no pudo tener una buena posición; por lo que me pidió me quitara
los pantalones y zapatos, me incorporé y retiré esas prendas.
Nuevamente tomé la misma posición y él hizo un nuevo intento, lubricándome con
su saliva y empujando esta vez con mas fuerza; yo sentía que entraba, había
cierta resistencia pero no me disgustaba para nada, era una sensación distinta y
no sé si por la excitación, agradable; El se estuvo moviendo rítmicamente, sin
embargo al rato me alegó que aún no había podido meter nada, que intentáramos en
otra posición. Yo le dije que había entrado, que lo había sentido, sin embargo
alegó no haber sentido nada, e insistió.
El se sentó en el borde de la cama y me pidió que yo me sentara sobre su pene.
Acepté con la condición de que luego sería mi turno nuevamente.
Parado entre