Jovenes anal y jovencitos oral

 

Jovenes anal de lo mas morboso, enculadas por los chicos en fotos gratis, tambien otros hacen mamadas, los videos mas atrevidos y las webcam  de trios y orgias de sexo gay muy fuerte y sado

 

jovenes anal amateur

jovenes anal amater

jovenes anal voyer

jovenes anal jovenes

jovenes anal sodomizados

jovenes anal por el culo

jovenes oral amateur

jovenes oral pollas

jovenes oral rubios

jovenes oral morenazos

jovenes oral cachas

 

 



Sexo Gratis | Sexo Gay | Fotos de sexo Gratis | Sexo Chicos

 

 

IR A LA PAGINA PRINCIPAL DE JOVENES GAY

le saqué las zapatillas, y tiré de sus dobladillos hacia abajo, dejándolo en unos hermosos bóxer de color blanco que dejaban notar una muy buena pija. Froté mi mano sobre su miembro y comprobé lo gruesa que era. Él, sin esperar más, se bajó los bóxer dejando al aire una pija hermosa. Eran 20 cm de carne bien firme y del color del resto de su cuerpo, me fascinaba. Pero el grosor era asombroso, yo no sabía si realmente me la podía comer hasta el fondo como a mi me gusta. No estaba circuncidado, entonces tomé su pija y dejé al aire su glande húmedo por los líquidos de su excitación. Con la punta de mi lengua se lo limpié hasta dejarlo bien brillos, y luego le besé los huevos, uno a uno. Diego era lampiño, y tenía muy poco bello en los testículos, eso me excitaba a más no poder. Se los lamía con devoción. Él había llevado una mano a su pija y se masturbaba lentamente mientras yo me ocupaba de sus huevos.
Fui subiendo mi lengua hasta la base de su tronco y allí estuve un rato más lamiendo y dando pequeños mordiscos. Retiré su mano y me introduje su cabeza en la boca, era enorme, me costaba un montón chuparla toda, pero me acomodé de otra forma y me fui comiendo esos 20 cm vírgenes y que sabían muy bien. Él tomaba mi cabeza con sus manos y trataba de hacer que apurara mis movimientos, pero yo quería que eso dure para siempre. El chico se estaba poniendo a mil, y me dijo que me quería coger. Fui hasta el baño y traje un aceite para bebes que es un lubricante excelente. Le arrojé desde unos centímetros de altura el aceite que cayó entre sus piernas, y luego seguí tirando por el pecho. Me puse un poco en el culo, y una buena cantidad en las manos. Y comencé a frotarlo, a patinar sobre su pecho. Luego empecé a masturbarlo con el aceite de mis manos y su pija resbalaba de una manera exquisita entre ellas. Eso lo ponía aún más caliente. Le dije que él tenía que hacer algo por mi, y le ofrecí mi culo. Agarré una mano suya y la llevé hasta allí, y sus dedos empezaron a jugar en mis nalgas hasta que uno de ellos entró en mi culito. Ese dedo fue fantástico lo que hacía, y preparaba el terreno para otro más, luego un tercero que jugaba en mi suavemente.