Chicos negros. Hombres Negros. Chicos gay negros que se encuentran con hombres negros.
Mientras caminábamos hacia mi auto cada vez me convencía más de que yo no
tendría ninguna posibilidad de intimar con él, pues su figura y personalidad
masculina me hacían perder mis esperanzas. Al fin llegamos al auto y conduje
hacia mi departamento. En el transcurso del camino ambos fuimos presa de un
silencio insoportable que me arrebataba mis últimas posibilidades de poseerlo.
Al llegar a la casa, le pedí que tomara asiento en el sofá, mientras yo servía
algunas copas, me senté junto a él y le di una copa, al beber de ellas, ambos
nos quedamos mirándonos a los ojos, esos ojos me absorbieron, me dejaron
pasmado, hipnotizado y él después de unos segundos rompió el silencio diciendo -
tu mirada me ha revelado tus más íntimos y recónditos secretos, mas tengo que
estar seguro, necesito que me digas lo que deseas con tus propias palabras,
necesito oírlo de tus labios - yo con el cuerpo y el pensamiento inmóvil le dije
- te deseo, sinceramente desde el primer momento que te vi, tú me hiciste
sentirme inseguro de mi mismo, de mi virilidad, nunca había deseado así a un
hombre, o cualquier otra persona, más si algún día he de probar mi mismo sexo,
he de hacerlo contigo-.
Él muy seguro de si mismo me confesó que él tampoco había sentido eso nunca, y
que nunca había probado su mismo sexo después me dijo abiertamente - vamos a
probarnos ahora mismo, no se lo que me ha sucedido, pero estoy seguro de lo que
deseo -. Al escuchar estas mágicas palabras, me abalancé sobre él, dirigiendo mi
boca hacia sus labios carnosos, él me aceptó apasionadamente pasando sus brazos
por arriba de mis hombros, mis manos se dirigieron de su espalda, a la parte
posterior de sus piernas desnudas pues no alcanzaban ni un centímetro de tela de
su pantaloncillo corto.