Luis se encontró con una doble ocupación, por una parte el tener que tragarse los vómitos de Rubí y por otra hacerle a un lado su cabello para que no se le manchara de sus propios vómitos. éste se acomodó observando embelesadamente las piernas de Rubí que mantenía cruzadas quedando su cara cerca de los pies de esta quien calzaba unas sandalias rosadas de bajo tacón y las uñas pintadas de rojo. ¿Qué haces burro?— dijo Rubí que al ver a Luis se cubrió la cara con la sábana— ¡déjame en paz me siento morir!,Luis burlonamente le quitó la sábana y sonrió al verla con el cabello revuelto y haciendo unos berrinches de típica adolescente; ¡eso señorita se llama resaca, ya deberías saberlo!— le dijo Luis sonriéndole. éste se acomodó observando embelesadamente las piernas de Rubí que mantenía cruzadas quedando su cara cerca de los pies de esta quien calzaba unas sandalias rosadas de bajo tacón y las uñas pintadas de rojo. Luis se incomodó al ver que Rubí no dejaba de reírse de el por haberlo hecho regresar caminando hasta la hacienda y pronto se dio cuenta del motivo de su excesivo buen humor. ¡No insistas!— le dijo Rubí ya mas tranquila y sonriéndole burlona añadió— ¡a menos que te haya gustado comerte mis vómitos y quieras que repita de nuevo!; ésta vez el rostro de Luis se enrojeció por completo y no pudo evitar humillar la mirada ante Rubí que lo seguía mirando burlona pues se entristeció al haber creído que ésta lo había vomitado accidentalmente producto del exceso de alcohol pero por lo visto Rubí le había dejado muy claro que lo había echo a propósito. |