más que la primera vez. Se quedó pensativa unos instantes y finalmente me dijo:Ahora mismo, a tu edad, tienes las hormonas a tope y necesitas darte un pequeño alivio de vez en cuando. Lo que pasa es que ahora es muy importante que estudies y todas esas cosas te pueden desconcentrar. Al verme así mi madre sonrió, seguramente anticipándose a lo que le iba a decir. Tenía un par de tetas increíbles, grandes y bien colocadas. En ese momento sentí como una descarga eléctrica recorriendo mi espalda, y no me corrí justo al instante porque hacía menos de cinco minutos que había soltado la mayor corrida de mi vida. |