No podrías comprender la magnitud de la movida que hay orquestada a mi rededor, soy como un fondo de inversión que cuidan y manejan con esmero, yo a cambio de vivir en este lujoso penthouse debo acatar las normas que me imponen. Fernando nos saludó amablemente a los dos periodistas y dirigiéndose a Tom le pidió que eligiese el lugar mas idóneo para la sesión fotográfica mientras ofrecía algo de beber a sus visitantes. Quizás en esas horas de conversación podía encontrar mi venganza, el no había sido honesto conmigo y aquello me malhumoraba. Todo lo que allí veía era bello y sino impresionante y yo boquiabierto no podía preguntar siquiera en que le podía ayudar. La cocina era un espacio enorme, la decoración era absolutamente de quedarte con la boca abierta, yo un modesto periodista jamás había visto una cosa igual. Fernando se sentó en la Chase longe frente al sofá de cuero donde yo me encontraba, me ofreció un café y puso ante mi la bandeja con los bocadillos, gentilmente rehusé su invitación y comencé mi bombardeo de preguntas, al comienzo algunas de ellas iban con mala intención e incluso llenas de cierto veneno, pero a medida que discurría la entrevista, aquella se convirtió en una distendida conversación entre los dos. |