Sara me llamó, eran las 4 de la tarde, debía irme con ella, ya que cuanto antes acabara mejor, que había quedado con mis amigas, aunque no me importaría nada que se alargara la cosa. Ella se quedó conmigo en la habitación, hablándome mientras yo miraba que ponerme, me contaba todo, pero con un toque de gracia e ironía, me quitaba ese agobio, me daban ganas de invitarla a venirse conmigo, pero ella no querría venirse con ‘niñas’. me sentía capaz de decirle que me calentó, supuestamente sería normal que en una noche, alcohol y baile sexy me calentaran, aunque el motivo de mi excitación fue ella solamente. Si te lo digo te asustarás más…No te preocupes, tranquila, a mis 32 años he vivido muchas cosas y lo sabes… bajó su mano a mi cuello, yo no pude aguantar más y se lo dije. Abrió la puerta, estaba perfecta, ni ojeras ni nada, con una sonrisa de anuncio me dijo:bueno entra, que tenemos mucho que hacer… eso me sonó un poco extraño. le di un beso y me marché. |