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El atardecer me encontró dormido en mi cuarto y la
voz de Marcos llamándome, me puso en alerta. Me levanté de inmediato
(somnoliento) y fui a abrir la puerta. Hay estaba él, con una camiseta
roja, que se ceñía a su cuerpo, unos pantalones con diseños hawaianos
(rojos y verdes) que llegaban un más abajo de sus rodillas y unas
zapatillas; "Matador", me dije en mis adentros. Estaba tan concentrado
en Marcos que no noté que traía compañía... una chica. Me quedé
estupefacto, no sabía quien demonios era esa chica ni que hacía con
Marcos, pero me parecía conocida.
- "!Vaya!, tan bien educado que parecía, y ni
siquiera nos invita a pasar! Dijo la chica burlonamente, sacándome de mi
desconcierto.
- "Pasen... pasen..." Mi respuesta fue automática, yo
ni siquiera sabía que fue a hacer Marcos en mi casa y lo estaba
invitando a pasar... junto a una desconocida.
- "¡Vamos!, si ya estas listo para la acción", dijo
Marcos de una forma muy picara, mientras me veía de arriba abajo. Yo
sólo traía puesto mi bóxer, el cual dejaba entrever una mediana erección
(seguro, producto de algún recuerdo de la noche anterior, mientras
dormía). Me puse rojo como un tomate, estaba tan dormido cuando me
levanté que ni siquiera me percaté de mi estado... y ahora estaba
enfrente de Marcos y de una chica que no conocía, semidesnudo y con una
erección...
- "¿Qué haces aquí?" Le pregunte, aturdido por la
situación... tratando de disimular mi vergüenza.
- "No me digas que ya se te olvido lo que hablamos en
la tarde... te dije que te iba a traer la solución para tus problemas...
Y aquí la tienes... se llama Cintia y si no quitas esa cara de tonto que
tienes, la vas a asustar y se va a ir" Yo todavía no entendía,
reacordaba lo que el me había dicho, pero aun no comprendía a que se
refería... a pesar de que lo que Marcos tenía en mente era de lo más
obvio.
- "Todavía no reacciona, creo que estaba durmiendo...
y aun lo está, pero me gusta, la verdad está muy bueno y parece que
tiene algo muy grande con lo que una mujer puede divertirse" La chica
hablaba con Marcos mientras me miraba de arriba abajo. A pesar que las
palabras de Cintia me halagaron mucho, al punto de aumentar mi erección,
yo no entendía nada y la verdad la situación me estaba molestando un
poco.
- "¿De que se trata todo esto? ¿Quién es ella?". Le
pregunte sin miramientos... su expresión picara, por primera vez, me
estaba molestando, tal vez, porque en el fondo yo sabía lo que se traía
entre manos.
-"No seas grosero. Cintia ponte cómoda en el cuarto,
que tengo que ponerlo al tanto de todo". Metió a la chica en mi cuarto y
luego volvió a la sala, donde yo lo esperaba incrédulo.
- "Cintia es una amiga mía, del colegio, seguramente
la habrás visto alguna vez. Ella viene a hacerte un favor... ¡vas a
probar carne!" Por fin entendí lo que tramaba, la trajo para que se
acostara conmigo... para que "probara" y luego decidiera si era
"herbívoro", "carnívoro" u "omnívoro".
La idea no me agradaba mucho, aunque debía admitir
que la chica no estaba nada mal... pero Marcos siempre lograba que
hiciera lo que él deseaba. A parte me sentiría mal en rechazar a la
muchacha, así que me arme de valor, rumbo a mi primera relación
heterosexual, mientras Marcos esperaba en la sala. |