Hombres negros. Chicos Negros. Hombres gay negros que se encuentran con chicos negros.
Luego le doy pequeños apretones en el culo un momento, y se lo comencé a
introducir suavemente, mientras él se retorcía de dolor, hasta que finalmente
comenzó a jadear de gusto por el placer que le brindaba mi falo hurgueteando en
su interior.
Muy pronto comencé un mete y saca suavemente al principio hasta que aceleré mi
ritmo haciendo que él gimiera y gritara de placer.
¡Métemela toda que se siente muy rico! ¡Me partiste el culo, pero el placer es
mayor! ¡Culeame más rápido papito, que quiero todo tu semen dentro! Sus deseos
no demoraron en hacerse realidad porque alcancé a darle un par de embestidas más
y eyaculé lanzándole mi semen dentro de sus intestinos.
Finalmente sin quitarle mi verga de su culo hice que se levantara y le masturbé
hasta hacerle acabar. Luego nos terminamos de duchar y nos vestimos para volver
nuevamente sofá donde había comenzado todo; y nos sentamos para conversar sobre
lo sucedido.
Manuel me dijo que yo era la segunda persona con la que había tenido relaciones,
que la otra relación fue con un amigo de la universidad, que lo habían hecho un
par de veces, pero que se alejaron porque ambos tomaron distintos rumbos. Desde
ese día mantuvimos una especie de romance que duró un par de meses, ya que
cuando cumplió su práctica nuevamente se fue a su casa en el norte del país.