Gracias, tú a mi también me has gustado. Aaaahhhh Magui me voy a correr, te voy a llenar de leche. Ella seguía chupándomela y me iba pegando alguna mirada, que lo que hacía era excitarme aún mas todavía si cabe. La verdad es que es mi amiga que se quiere ir, porque mañana entra a trabajar pronto. Tú también me has caído bien, y me has gustado más todavía, porque con esos ojazos, hipnotizas a cualquier hombre. Hasta que estaba a punto de correrme y la cogí de los brazos y la levanté, la besé y la llevé hasta la cama, le quité el sujetador dejando sus tetas libres, y empecé a comérselas, luego la tumbé en la cama solo con su tanguita puesto y empecé a besarle sus pies primero, subiendo poco a poco hasta sus rodillas y luego la abrí de piernas y fui subiendo hasta llegar hasta su mojadito tanga, el cual pasé mi lengua por encima, retorciéndose Magui. |