Eso me excitó, su olor y proximidad no me resultaban desagradables (a su cincuentena se conservaba bien, pese a la barriguilla incipiente ;). Después empecé a adjuntar la foto al currículum, y aumentó el número de entrevistas ;). Me imaginé que se avisaban entre ellos de que hoy estaba tremenda y me venían a ver, y no creo que me equivocara. Me puse en pie a ojearlas, con lo que mi posición era un tanto… con el culito parado y yo con las piernas rectas ojeando los catálogos de productos técnicos. Me acerqué a su mesa y, de su lado, le indiqué lo de las citas del Outlook y cómo usar lo básico para no tener que funcionar con postits. Al llamar me contestan por el telefonillo y me abren, subo al tercero y allí llamo a la puerta y un chico de unos treinta años muy bien puestos ;) me abre y me hace pasar. |