No es suave, no es delicado, es un acto desesperado de dos que se desean tanto que les duele… me tiene, soy suya, lo sabe… se mueve en un vaivén, sale un poco y entra de nuevo… Ganó, siempre gana, que placer más enorme amarlo así, ansiarlo tanto…. tan excitante a la vez, ese hombre es mi perdición… las cosas más inocentes me encienden. Y en el evidente bulto que se le hace en el pantalón a la menor provocación. Yo primero, él después… me quedo inmóvil, exhausta, lo siento respirar calmado, el peso de su cuerpo aplastándome y soy tan suya, me besa con suavidad el mismo que hace nada me estaba devorando sin piedad…. Su piel es como un imán, no puedo dejar de tocarlo, recorro con mi lengua su palpitante yugular, exhalo mi aliento sobre él y lo siento estremecerse, hace un intento por tomar el control, pero hoy no, hoy soy su dueña. Lo beso ¿o él a mí? No estoy segura, me mueve el instinto, la necesidad de sentirlo dentro, me subo a horcajadas sobre él, siento su lengua, lo oigo gemir suave, susurrar mi nombre, algo en mi interior se mueve… bufff. |