Si hija, y alguien pegando voces, ¿Qué quieres de mí? Déjame morir tranquila…Jajaja nada que me voy con Sara que me va a ayudar con un examen ¿ok? Te he dejado comida y una aspirina, a ver lo que haces jajajaja. Cuando cumplí los 20, yo estaba estudiando, mi madre estaba separada, vivíamos juntas y los sábados normalmente se reunían en casa ella y sus amigas, a mi no me importaba, me ponía la música y estudiaba, cuando acababa me iba un rato a saludarlas y salían de marcha, y después yo con mis amigas. La verdad es que esa ultima frase me desconcertó un poco ¿de qué debía tener cuidado?, no le hice caso, quizá era porque estaba aun un poco borracha. oye Sara, muchas gracias mujer. Sara me llamó, eran las 4 de la tarde, debía irme con ella, ya que cuanto antes acabara mejor, que había quedado con mis amigas, aunque no me importaría nada que se alargara la cosa. Abrió la puerta, estaba perfecta, ni ojeras ni nada, con una sonrisa de anuncio me dijo:bueno entra, que tenemos mucho que hacer… eso me sonó un poco extraño. |