Espero que entienda que me disgustaría si cuenta algo de esto señorita Katsuragi. Dijo él con voz muy seria y volviendo a mirar al frente mientras cerraba y abría sus puños, un gesto que su hijo había heredado. Sus ojos relucían como rubís en llamas en aquella oscura noche. Hizo una pequeña pausa dramática y respiró profundamente. El Comandante Ikari alzó la mano derecha e hizo un gesto con su dedo índice moviéndolo en círculos para indicar a la mujer que se girase. Mientras lo hacía la mujer se iba desabotonando la blusa violeta que llevaba bajo la cazadora roja y metida por dentro de una falda negra ajustada sin llevar medias. |