Pero la causante en ese momento fueron mis hormonas, las cuales me estaban jugando una mala pasada. También os digo que no me considero ninfomana, sino más bien adicta al sexo y la cierta verdad es que no tengo la culpa de está adicción sino la culpa es quién desde pequeña me hizo aprender a disfrutar. Obviamente pensé que este ya sabría que yo era una chica, en vez de un chico como el hubiera preferido, pero supongo que en ese momento de satisfacción poco le hubiera importado, mientras no me detuviera. Casi al fondo observé una puerta abierta más por la luz reflejada de esta, por lo que camine a pasó ligero, llegué hasta el marco de está, la cual estaba vacía para alivio mío. No me preguntéis por que motivo lo hice… por que acabe cediendo, pues ni yo misma lo se, pero fui agachándome como pude, hasta tener ese miembro a la altura de mi barbilla. vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, pido algo más de 15 minutos…). |