Muchos de ustedes ya han pasado por aquí, así que espero que la poca inteligencia que tienen les de para razonar y reflexionar en caso de que estén pensando en contradecirnos o en pensar siquiera en contra de nosotros. De esta manera me fui acostumbrado a su pene en mis amígdalas, las arcadas fueron disminuyendo en intensidad. Nos ordenaron a todos ponernos en cuatro patas, y una vez acatada la orden, nos llevaron afuera del container. Sentía la humedad de mi sexo, pero no quería tocarme allí aun, quería prolongar un poco mas las ganas. Y, para ser sincera, disfrute con esas corridas como no tienen idea. A aquellos que no lo han leído les recomiendo leerlo antes de comenzar con este. |