Mi madre era hermosa de acuerdo a los estándares de mis amigos, tiene buen cuerpo, unos hermosos ojos grises que tanto mi hermana como yo habíamos heredado, yo era su hijo mayor, mi nombre es Carlos, mi hermana se llama Erendira. Poco después del fallecimiento de mi padre, mi tío comenzó a visitar seguido la casa, Natalia a veces le hacia compañía, lo mas curioso es que me di cuenta que hacia estas visitas con regularidad cuando por una luxación en el tobillo tuve que quedarme en casa una semana sin moverme de mi cuarto. Siéntate en el sillón y abre las piernas le ordene concentrándome en mis palabras. Creo que soy buen mozo, hago ejercicio tres veces por semana y me alimento sanamente, por lo que no tengo mal cuidado el cuerpo, mi piel parece de durazno, o al menos así le decía mi novia pues nunca he tenido problemas con los molestos granos como los tuvieron varios de mis amigos, cosa que muchas veces me han envidiado, pero espero y no se enteren que si bien no me salen en la cara, no puedo salir a ninguna parte sin playera, mi espalda debe de estar llena de cráteres pues es ahí donde salen esas molestas espinillas. ¿Estas lista? dijo una voz familiar Si todo esta como lo has ordenado – contesto mi mamá en un tono monótono, sin ningún matiz que denotara emoción algunaEsta vez jugaremos nosotros dos, la tonta de Natalia ha ido con el medico – dijo en un tono despectivo la voz que finalmente pude identificar, era la de mi tío, oí claramente como subían las escaleras y abrían la habitación que era de mis padres, lo siguiente que paso no lo recuerdo claramente solo recuerdo la risa de mi tío y una verdad muy incomoda, el había deseado a mi madre desde que mi padre la había conocido y finalmente tuvo su oportunidad con la muerte de el, tuvo a todas las mujeres que deseo pero por culpa de mi padre nunca pudo tener a mi madre hasta ahora. Desde ese día note que cada cosa que deseaba se cumplía, lo primero que hice respecto a Luz fue desear que nadie se le acercara después de clases, por lo que la tenia todo el tiempo |