Muchas gracias J. Cuando íbamos a salir, volvió a taparme los ojos y no me quito la venda hasta llevar la mitad del trayecto. Se iban cambiando, las pollas que pasaron por mi cada vez eran diferentes, mas gruesas o finas y de diferentes longitudes. Genial putita, trágatelo y espera a que ahora el resto se corran sobre ti. Escuchaba las respiraciones de los demás hombres a mi alrededor, pajeandose sobre mi y yo esperando ansiosa sus corridas. No pude ver durante unos segundos, la luz se me hizo demasiado fuerte para aguantarla y tuve que cerrar los ojos para ir acostumbrándome poco a poco. |