La visión era morbosa. Tampoco lograba olvidar a dos Chicas que llegaron cuando casi finalizaba otra de sus presentaciones. No te preocupes por nada. Fueron recibidas por unos suaves mordiscos que provocaron en ella unos gemidos placenteros seguidos por la expulsión del líquido seminal de su pene. Pero a pesar del miedo se sorprendió al sentir cómo aumentaba la suya propia. ¡Ah, puta, trágate todo mi semen! ¡Es todo para ti!Le decía la Chica al tiempo que extraía el pene de la boca de Vanessa y lo restregaba en su rostro. |