Ha sido un regalo fantástico. Mientras caminaba hacia mi casa me sentí mas puta que nunca, pero es que yo siempre he sido una puta feliz. Unas manos que no reconocí me voltearon dejándome a cuatro patas mientras varias mas acariciaban mi cuerpo note como alguien se colocaba detrás de mi entre mis piernas. Escuchaba las respiraciones de los demás hombres a mi alrededor, pajeandose sobre mi y yo esperando ansiosa sus corridas. Tu solo relájate y disfruta. Varios dedos recorrieron mi piel, acariciando mis pechos, pellizcando mis pezones. |