Nada mas estar sobre este objeto, pues sentía ese extraño material duro sobre la entrada de mi orificio vaginal, para después de varias intentonas (os debo admitir, mas por miedo), me lo fui introduciendo al tiempo que soltaba gritos de placer alternándolos con jadeos de satisfacción, ya ni me acordaba cuando fue la ultima vez que sentí algo parecido. Os cuento como jugué con ellos o mejor dicho como ellos lo hicieron conmigo, pegue uno de estos desatascadores al suelo mientras el segundo lo pegué a la pared, colocándome entre ambos sintiéndolos en la entrada de mis orificios, para ser yo misma quien los voy introduciendo, primero el de mi orificio vaginal y continuo con el de mi orificio anal (joder, casi pierdo el conocimiento al penetrarme ambos). Pero evidentemente me fui inútil pues aún estaba excitada por lo que me senté delante de mi PC y escribí mi nueva confesión. Mientras mi otra mano que había abandonado el reposa brazos para posarse inicialmente sobre mi muslo, acariciándome ascendiendo hasta mi cuello sintiendo las yemas de mis dedos finalizando en mis labios, y descender hacia mis pechos. Acercándome a uno de estos estantes pude admirar la cantidad y variedad de miembros, de diferentes tamaños, formas y colores. También os digo que no me considero ninfomana, sino más bien adicta al sexo y la cierta verdad es que no tengo la culpa de está adicción sino la culpa es quién desde pequeña me hizo aprender a disfrutar. |