?– susurró Freddy. Le dejé disfrutar de aquello, abrazando sus nalgas con las manos, aguantando la respiración sin esfuerzo para tenerle en el fondo de mi garganta… después de un rato, solté, tomando aire ruidosamente, aunque no lo precisaba en realidad al ser un sueño; intentó cogerme la cabeza de nuevo, pero me zafé y floté hasta colocarme a su altura. Lo único que me importa es que a mí me ha defendido, es amigo mío. Yo no tengo miedo. Ella le guiñó un ojo, y el joven intentó escapar, pero la habitación ya no tenía puertas ni ventanas. Él dijo que había soñado con él una vez, pocos días antes… por eso estaba tan nervioso…. |