¿Tú lo sabías, Javi? – Le pregunté a mi novio. Esta bien, piénsatelo durante un par de días ¿vale? Yo aceptaré lo que decidas – dijo acercándose a mí, me abrazó, acercó sus labios a los míos y mientras me besaba ambos descendimos hasta tumbarnos en la cama de nuevo. Luego se alzó, abrazándome y empezó a arremeter contra mí. – Javi puso un dedo sobre mis labios para que callara y siguió hablando:Siempre he soñado que ese momento sería en un lugar diferente y original, como una biblioteca o un despacho. Javí se acercó a mí, me hizo bajar del sofá, me puso de rodillas sobre el suelo, dándole la espalda con los brazos apoyados sobre el sofá y situándose tras de mí, me penetró de una fuerte y firme embestida. Cuando descendió con una de sus manos hasta mi sexo, y notó mi humedad no se lo pensó dos veces, dirigió su pene hacía mi vulva y me penetró. |