¡Uy hijo, muchos! contestó eludiendo la pregunta hábilmente. En la cocina los dos solos soñaba despierto que me cogía y me follaba allí mismo. Cuando entré en casa mi excitación me hacía cosquillas en el estómago pensando en un plan para saciar mis ánsias de carne con Luisa. Luego me giré y saqué mi pene y se lo puse en la mano intentando que lo moviese, aunque no pareció entenderlo y tuve que ayudarla. Al siguiente día me fui a casa de mi vecina y me la traje a mi piso para jugar a la consola, su madre tenía idea de ir a comprarse unos bikinis así que no lo pensé y fuimos a acompañar, a lo mejor la veía en bikini después de todo. En la cocina los dos solos soñaba despierto que me cogía y me follaba allí mismo. |