Anda, si, vete jajaja pero ten cuidado, y dame un beso enana. Un vestido fino que dejaba ver su figura, un escote bien puesto, pero su sutilidad le dejaba mucho a la imaginación, terminé mi copa, me dirigí a la barra y pedí dos, me acerqué a ella y comenzamos a hablar:toma Sara, invito yo. nos dimos un abrazo y me fui a buscar la ropa. En cuanto acabe de ducharme salí, me despedí de todas, le volví a dar las gracias a Sara que me sonreía con dulzura, era como una amiga más. Cuando salí reconocí al grupo de personas que entró en el local, eran el grupo de mi madre y sus amigas, la verdad es que ya estaba acostumbrada a ver a mi madre allí, era joven aun, además le gustaba mucho la fiesta. He de decir que era una mujer preciosa, esta era 2 años menor que mamá, tenía unos 32 por esos tiempos, tenía un buen tipo, pelo castaño, ojos oscuros, negros como la noche, alta, buenos senos y una sonrisa emprendedora. |