Eran las fiestas de mi ciudad, donde el recinto ferial está a las afueras. Os contaré una historia que me sucedió una madrugada volviendo a casa. Cuando pasé por delante y vi que estaba dentro percibí un pequeño movimiento en ella y en seguida pensé que no estaba sola, ¿habría alguien por debajo que yo no veía?. Eran las fiestas de mi ciudad, donde el recinto ferial está a las afueras. Según me acercaba intuí un posible orgasmo, porque el balanceo de atrás a adelante era cada vez mayor, llegando incluso a apoyarse en el claxon del volante, que sonó de forma estruendosa un par de veces. Seguí mis pasos y no sé porqué decidí volver, pero me crucé al otro lado de la calle, para ver el tema desde atrás y no llamar la atención. |