Siempre tuve mucha curiosidad de ir a un lugar de esos, pero nunca me atreví pedirle a mi novio que me llevase para que no fuese a pensar que era una loca, ya En fin, fuimos al dichoso lugar, nos sentamos en unas sillas frente a la tarima, que se encontraban en un extremo de la misma. Continuará. Como esa mujer con carnes voluptuosas pero tonificadas, con la melena larga y rubia, se enganchaba y giraba en ese tubo de metal solo con sus piernas, era espectacular. Decidí entonces irme por el fin de semana a la cabaña de mi mejor amiga en las montañas, quien con mucha confianza me había entregado una llave exclusivamente para mi para cuando necesitara disipar la mente, ya que la había ayudado mucho en problemas que había tenido y que no vienen al caso. ¿Y sabes qué? Por mi puedes continuar yendo y es mas, acuéstate con todas las que te calienten los huevos, porque a mi no me tocas mas. Mi amor, tu no eres como esa mujer. |