Quería matarlo. Fui ese fin de semana a la cabaña de San Cristóbal supuestamente porque me sentía agobiada y extenuada con tantos meses de arduo trabajo. Realmente uno de los motivos por el que decidí irme fue por el agotamiento que mi trabajo estaba causándome, pero el motivo principal tenía que ver con algo que había visto unos días antes. ¿Sabes qué pasa amor? Tú eres una niñita mimada. Me soltó una bofetada en la otra mejilla y me quede callada. No quiero que andes sola por esas colinas, sin un hombre que te proteja. |