La mayoría de las cajas de cartón llevaban el nombre de Asuka escrito en ellas, la pelirroja fue la que más problemas dio, en cambio Ayanami fue la que menos trastos poseía así que fue fácil organizar las cosas para ella. Con las manos en la pared empujaba su cuerpo hacia atrás. Tras despedirse y armada de valor Misato tomó uno de los numerosos ascensores que había repartidos por toda la base para dirigirse al despacho de Gendo. Maldijo entre dientes, estaba decidida a pedir ese favor pero al no encontrarse en su despacho fue como si le cayera un cubo de agua fría encima para sus ánimos. La percepción del tiempo se le escapó a la espía que fue cautivada por los suaves y dulces movimientos de ambos jóvenes mientras hacían el amor, por eso le sorprendió cuando Rei giró la cabeza y la vio. Rei saltaba ligeramente sobre Shinji apoyando sus manos en el pecho de este, sus senos lucían bastante grandes en el espacio que dejaban sus brazos y sus pequeños gemidos de gatita era lo que la alemana estaba oyendo por el pasillo. |