Mientras hago esto mi mano esta jugando con mi clítoris y la otra pellizca mi pezón suavemente. Miro a mi cuñado y le guiño el ojo, mientras mi marido me manosea las nalgas diciéndome al oído lo que me espera esta noche al llegar a la habitación…. El viaje a la casa de mi cuñado no fue nada excepcional. Servimos el café y salimos a la sala. Al entrar y ver a mi cuñado me quede sorprendida, era exactamente igual a mi marido cuando lo conocí, sentí hasta el mismo flechazo cuando estreché su mano, casi sin pensarlo le guiñé un ojo de manera cómplice a ver que sucedía, y él me respondió con una sonrisa de aprobación. ÉL creyendo que estaba excitada comenzó a masturbarme en el asiento trasero del auto, mientras nos llevaba el chofer que había enviado su hermano, cosa que me hizo muy corto el viaje. |