Tenía tres cuartos de baño de los cuales dos tenían bañera y uno jacuzzi, una gran cocina amueblada, dos salones grandes, despensa, almacén, gimnasio y balcón casi presidencial. La capitana guió un ojo a su amiga y esta le devolvió el gesto con una suave sonrisa meneando la cabeza en clara señal de pensar que la alegra tutora de los pilotos no conseguiría su objetivo de convencer al Comandante Ikari para que les proporcionarse una casa. Desde hacía tiempo le apetecía tener sexo con ella, era amiga desde hacía tiempo de su amante Ritsuko y siempre que las veía juntas la idea de un trío con ellas dos se hacía muy apetecible en su mente, no era lo que estaba pasando pero tampoco se iba a quejar. La casa estaba construida de madera pero mucha de la fachada eran cristaleras lo que le daba un toque entre rústico y moderno. No sé si el calor y humedad de su piel será la mejor receta contra las heridas de quemadura pero me gusta. El hombre torció el labio en una mueca que asemejaba una sonrisa. |