mmm así…ahh, sigue así perrita, sigue así… escuche mientras lamía las botas de Delta 8. –comencé a lamer sus botas, con esmero. listo inmunda, puedes comer. Aunque luego poco a poco se me fue pasando y dando espacio al temor de volver a la fila. Y en todo ese tiempo que duro el viaje intente pensar y reflexionar acerca de mi conducta cuando me caliento, de mi condición, de lo que pasaba, de cómo podría escapar. Recordé cuando me hicieron agacharme y botar la lechita de Sigma 5 para comerla, y de repente me entro tanto morbo que termine metiéndome mi mano izquierda en mi boca, para limpiarla de mis fluidos anales. |