Cuando quedó lista la verdad es que era espectacular, los tacones hacían sus piernas más largas y su culo se veía increible. Con las tijeras recorté el sujetador por la parte de enfrente y saqué varias fotos más. Cogí el pepino, que se había salido casi completamente desde que me fui y lo empujé un poco. Fui a la habitación y escuché jadeos. Una vez la convencí de ver una porno y se la pasó hablando, bajándome de inmediato el calentón. Empecé a tocar a Ana, que a pesar de sus quejas gozaba como puta. |